Guía completa
Lo que se nota desde el primer metro
De todas las intervenciones estéticas que hacemos, pintar el coche completo es la que más cambia la percepción general del vehículo. Recupera el brillo que se ha ido perdiendo con los años, permite cambiar de color de forma definitiva, y bien hecho aguanta 15-20 años sin necesidad de retoques.
La diferencia entre un trabajo cuidado y uno rápido se ve desde el primer día: zonas mal preparadas, chorreaduras, polvo atrapado en el barniz, o un color que no termina de igualar con el resto del coche.
Por qué trabajamos en cabina propia
No subcontratamos el pintado a terceros. La razón es puramente técnica: la calidad final depende de variables que solo se controlan dentro de una cabina cerrada. El polvo que cae sobre la pintura fresca queda atrapado para siempre. El barniz cura bien solo dentro de un rango de temperatura concreto, normalmente entre 15 y 25 °C. Una humedad excesiva provoca manchado en la superficie. Y cada capa necesita su tiempo exacto antes de aplicar la siguiente.
Una cabina improvisada sin filtración de aire da un resultado peor a simple vista y una vida útil bastante más corta.
Igualar el color: por qué usamos espectrofotómetro
Uno de los puntos que más cuesta explicar a un cliente: aunque tengamos el código de pintura original de fábrica, ese código ya no coincide con el color real del coche, porque el sol y los años lo han ido descolorando. Medimos el color real en varios puntos de la carrocería con un espectrofotómetro digital y ajustamos la mezcla para que el nuevo panel iguale exactamente con el resto. Sin este paso, la única alternativa es mezclar a ojo comparando muestras, y la diferencia se acaba notando.
Sólida, metalizada, perlada o mate
Cada tipo de pintura tiene su proceso: la sólida lleva una capa de color y barniz; la metalizada añade escamas de aluminio que reflejan la luz; la perlada suma una capa de mica que cambia con el ángulo de luz, por lo que cuesta algo más; y la mate necesita un barniz específico que no se puede pulir ni encerar como uno brillante, y requiere un cuidado distinto en el día a día.
Cambio de color y trámite con la DGT
Repintar del mismo color no requiere ningún trámite. Cambiar de color sí: hay que comunicarlo a la DGT en un plazo de quince días desde el repintado, pagar una tasa de unos 20 € y actualizar el campo de color del permiso de circulación. Nosotros nos encargamos de todo el proceso. Sin ese trámite, cualquier control puede sancionar por no coincidir el coche con su documentación.
Garantía sobre el trabajo
Cubrimos dos años frente a defectos de pintura: pelado, descamado, pérdida prematura de brillo o falta de adherencia. No cubre daños posteriores por golpes o químicos agresivos, que se tratan como reparación independiente.
Pídenos presupuesto cerrado al 665 24 51 43 con una foto del coche y dinos si quieres el mismo color o cambiarlo.